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lunes, 23 de enero de 2012

hay que saber esperar

Siempre fui la gordita inteligente en el colegio, tenía buenas amigas y la mayoría de ellas tenía novios a granel. Yo, en cambio, mantenía una soltería que parecía perpetua; me centre mucho en los estudios y en eso transcurrió gran parte de mi vida en la secundaria. En el último año llegué a estar muy sola. De alguna manera mis amigas ya no tenían tanto tiempo para compartirlo conmigo, pero seguíamos siendo amigas. Fue así como a mitad de ese año me dedique todas las tardes a ejercitarme y logré tener un peso un poco más normal, no llegué a ser una modelo como muestran en las novelas, pero tenía lo mío.
De esa manera salí de la secundaria, y entre a la universidad un año más tarde, encontré buenos compañeros y tuve algunas relaciones amorosas, pero nunca logré enamorarme de ellos y terminábamos a los pocos meses, cuando ya iba en tercer año de mi carrera comencé a hablar con un hombre por MSN, me sentía enamorada por primera vez, el problema era que él vivía a más de 1.200 Km. de mi ciudad.
Mis problemas de peso seguían a veces adelgazaba mucho y otras veces subía demasiado por comer sólo porquerías en la Universidad. Este chico que conocí por MSN, me conocía por fotos y también nos veíamos por cámara, yo sentía que lo amaba, sé que es estúpido pero en esos momentos en verdad yo sentía que lo amaba, conversábamos mucho por teléfono. Hasta que un día me dijo que vendría a verme a mi ciudad, sentí mucha felicidad y a la vez mucho miedo, por lo general mi autoestima nunca fue buena, pensé que no le gustaría.
Llegó el día en que él llegaría al terminal, estuve muy nerviosa la noche anterior, casi no dormí, cuando lo vi me fije que él era bastante bajo, y se veía mayor de lo que era, pero el físico realmente es algo que nunca me ha importado por haber sido gorda, por lo que siempre me doy la oportunidad de conocer a la gente sea como sea por fuera. Él me miró y yo en sus ojos vi decepción. Nos dimos un beso un tanto frío, caminamos largos metros hasta el transporte, sin decir ninguna palabra, en mi mente las ideas se tropezaban y algo me decía “no le has gustado”, pero a la vez otra voz surgía de mi interior queriendo aferrarse a algo inexistente diciendo “son sólo ideas tuyas”. Le pregunté a él si yo le había gustado, él respondió que sí y le dije que encontraba muy frío nuestro saludo, se detuvo y me besó con mucha pasión, nos tomamos de la mano y nos fuimos hasta mi casa.
Pasamos 5 días juntos, yo a menudo le preguntaba si estaba seguro de que quería seguir con esto, su respuesta todas las veces fue afirmativa, yo tenía 21 años y seguía siendo virgen. Me entregué a él y la verdad es que al estar en el acto, mi interior vociferaba que me estaba equivocando, ese murmullo lo acallé con sus besos y caricias. El momento del adiós nos sorprendió más rápido de lo que imaginé, el día que fui a dejarlo al terminal me sentía muy mal, en el fondo sabía que no volvería a verlo. Se fue y como en las películas lo espere hasta que el bus se perdió.
Le mande mensajes bonitos cuando él iba rumbo a su ciudad, no me respondió ninguno, me llamó cuando arribo a su destino y dijo que quería conversar por MSN conmigo, me conecte de inmediato, era de noche y comenzó diciéndome que yo era una mujer maravillosa pero que por mi carácter no deberíamos seguir juntos, al día siguiente tenía un examen muy importante en la Universidad, sentí como un desgarro en mi interior, ¿cómo podía decírmelo por MSN si se lo pregunte instantes antes que partiera? Me decía que él sentía mucho mi situación pero que a él también le había pasado algo similar a lo que me estaba pasando en este momento, que me entendía, me puse a llorar inconsolablemente. Le dije que era un poco hombre que eso no se hacía. Me dijo que se dio cuenta desde un principio que no funcionaria pero que él no tenía donde quedarse en mi ciudad, que por eso no me había dicho nada. Nunca lo hubiera dejado en la calle aunque me hubiera dicho la verdad, no soy una persona cruel.
Como pude al día siguiente presenté mi examen y no pude aprobarlo, comencé a fumar y a fumar eso me hacía sentir menos dolor, no comía, sólo quería dormir, renegué contra Dios le pregunte ¿Qué diablos quería de mí? Mis amigos de la universidad lo supieron todo y trataban de darme comida, yo simplemente no podía comer, solo tomaba agua y fumaba, los siguientes días no asistí a la universidad, lo que más me dolía es que le había entregado algo muy preciado a alguien que no me quería y eso me atormentaba a cada instante.
Estuve 7 días sin comer, cuando me daba hambre prefería dormir, habré bajado 5 ó 6 kilos ya que siempre tuve kilitos de más, hasta el día que un querido amigo, me saco de mi casa y me dijo que me quería y que mi familia estaba sufriendo mucho. Por ellos más que por mí empecé a retomar mi vida, que aunque fuese vacía era mía, me volví fría.
Ni siquiera alcanzaba a pasar 2 semanas desde que ese hombre me había hecho sentir como basura, cuando por una asignatura de la universidad tuve que hacer grupo con un chico llamado Andrés. Era muy divertido y lograba siempre sacarme una sonrisa. Comencé a almorzar con Andrés todos los días y le conté toda mi historia trágica, él sólo me miro y me dijo ahora entiendo por qué tus ojos no tienen brillo. En esas dos semanas el hombre de la otra ciudad seguía llamándome para saber cómo estaba y yo le contestaba. Un día que estaba conversando con mi amigo Andrés, él me llamó por teléfono, y me juré a mi misma que jamás volvería a contestarle.
Andrés se hizo cada vez más importante, era un hombre bueno, respetuoso, un poco burro para las materias pero muy esforzado, tenía 22 años y de común acuerdo cuando se vino la época de los nuevos exámenes, acordamos estudiar en mi casa, nos veíamos casi todos los días inclusive el domingo. A mi me gustaba él, pero sentía que él se merecía a alguien mejor que yo, ya saben mi estúpida autoestima.
Una noche de largo estudio nos acostamos juntos ya que en mi casa sólo hay una cama, hacia frío y el estaba muy tibio, nerviosa me dormí esa noche, no debía pensar cosas que no eran, los fin de semanas pasaron, seguíamos durmiendo juntos. Una noche el me abrazo y me estremecí, pensé miles de cosas en unos segundos, me pregunté si debía besarlo, estuve una eternidad en esos pensamientos y acerque mucho mis labios hasta los suyos, casi se rozaban podía sentir su calor, él no hizo nada, no me beso, pero tampoco se hizo más atrás, estuvimos mucho tiempo así, hasta que me aleje asumiendo mi derrota. Él me dijo “¿Por qué te vas?”. Le contesté que era evidente que yo estaba pensando cosas que no debía y que me disculpará. No es así agregó Andrés, ¿quieres que te bese? Pregunté yo, “sí” y al oír eso nos besamos.
Hablamos muchas cosas esa noche, él era virgen y yo sabía que más allá de besos y caricias acaloradas no pasaríamos, pero me agradaba esa relación, nadie sabía, sólo él y yo. Mantuvimos esa relación, viéndonos casi todos los días, hasta que pasado un mes más o menos estábamos besándonos y él me dijo “te amo”. yo me quedé paralizada, y pedí que me repitiera lo que había dicho y sólo guardo silencio.
Al día siguiente nos besábamos desaforadamente cuando a mí se me escapo un “te quiero” no más lo había dicho y me había arrepentido completamente, me dolió él estomago, y deje de besarlo, el me abrazó y dijo “yo también”. Al tiempo nos dijimos te amo y la relación se hizo cada vez más y más fuerte.
Desde ahí como nunca supimos cuando nos enamoramos, tomamos como fecha de aniversario el día que nos besamos por primera vez en aquella cama. Cada día me sorprende con su trato, siempre me dice que me ama, me hace sentir deseada y me ha ayudado mucho a aceptar y reforzar mi autoestima. Ya llevamos dos años y cuatro meses de relación. Puedo agregar que el amor es algo que se construye día con día, cada día amo más a Andrés y siento que soy correspondida por él, que el amor que dije sentir por aquel hombre del MSN no era amor, sólo fueron ilusiones que las personas sin experiencia suelen confundir.

3 comentarios:

  1. awww me encanto tu historia, con un hermoso final, y pienso que cuando es amor de verdad es mutuo, si es solo de una parte es obsecion

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